CANCER DE PRÓSTATA
- -Micción frecuente.
- -Flujo miccional débil o interrumpido, o necesidad de hacer fuerza para vaciar la vejiga.
- -Urgencia de orinar frecuentemente por la noche.
- -Sangre en la orina.
- -Sangre en el líquido seminal.
- -Nueva aparición de disfunción eréctil.
La prueba para el diagnóstico temprano de cáncer de próstata es la medición del nivel de antígeno prostático a través de un examen de sangre. Éste es una proteína producida por la próstata cuyo nivel se eleva en caso de hipertrofia prostática y de cáncer.
Los resultados de este examen son interpretados por el médico urólogo. Independientemente de los niveles, se procede al examen físico mediante el tacto rectal. Dado que la próstata está a menor profundidad que el recto, es posible palpar su tamaño y consistencia, lo que permite al especialista una mejor evaluación del riesgo.
En caso de encontrar un nivel elevado de antígeno prostático y mediante el tacto rectal se palpa una próstata crecida, se procede a un ultrasonido rectal para poder tomar una biopsia y así para confirmar o desechar la presencia de un tumor maligno.
TRATAMIENTO
Cuando los exámenes anteriores revelan la presencia de algún tumor maligno, el oncólogo determina si el tratamiento consistirá en quimioterapia o cirugía, todo depende de la edad y las condiciones del paciente.
Si el paciente tuviera, digamos, más de 80 años, el tratamiento se dirigiría sólo a los síntomas, con un medicamento para ayudarle a orinar.
Para un paciente más joven, pero mayor de 60 años, tomando en cuenta su estado físico y qué tan avanzado esté el cáncer, el tratamiento puede ser quirúrgico: una prostatomía radical (retirar toda la próstata y el tejido envolvente)
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